Un incentivo fiscal con plazo limitado
Hong Kong estudia ofrecer tipos preferenciales del 5% o del 8,25% a determinadas empresas, frente al tipo general del impuesto sobre beneficios, del 16,5%. La concesión se limitaría a un máximo inicial de cinco años y forma parte de una propuesta que aún requiere aprobación legislativa: no está vigente.
La iniciativa busca atraer compañías de sectores como la manufactura avanzada, las finanzas, la logística y la gestión de cadenas de suministro, además de empresas que establezcan sedes en la ciudad. El secretario de Servicios Financieros y del Tesoro, Christopher Hui Ching-yu, explicó ante legisladores que el acceso tendría un umbral elevado y estaría dirigido a compañías con planes importantes de expansión y contratación local.
Legisladores cuestionan si cinco años bastan
Varios miembros del Consejo Legislativo respaldaron la propuesta, pero plantearon que el plazo podría ser demasiado corto para cambiar decisiones corporativas de largo plazo. El legislador Alan Chan Chung-yee observó que algunas empresas innovadoras tardan años en generar beneficios y, por tanto, podrían no pagar impuesto sobre beneficios durante una parte sustancial de su desarrollo. En su opinión, una concesión de diez o quince años podría resultar más atractiva.
Nick Chan Hiu-fung señaló que las compañías internacionales que valoran trasladar sus sedes regionales suelen tomar decisiones con horizontes largos. A su juicio, una reducción limitada a cinco años puede ser difícil de justificar ante los consejos de administración de grandes empresas tecnológicas.
Hui defendió el plazo y lo comparó con incentivos de duración similar ofrecidos en Singapur. También indicó que las empresas podrían solicitar una renovación por otros cinco años si continúan expandiéndose en Hong Kong. Añadió que la fiscalidad es solo uno de los factores que consideran las compañías y que las oportunidades de negocio también influyen en su decisión.
Selección de empresas y controles previstos
El plan no consistiría en conceder automáticamente el beneficio a cualquier empresa que alcance un umbral. Según Hui, cada solicitud tendría que pasar por un proceso de evaluación a cargo de un comité encabezado por el secretario de Finanzas, Paul Chan Mo-po. Las condiciones podrían variar según el sector e incluir las actividades realizadas, los gastos operativos, el empleo a tiempo completo, los planes de inversión y la contribución a la economía de Hong Kong.
El Gobierno también prevé que las empresas informen sobre la ejecución de sus planes de expansión y contratación. Hui sostuvo que la revisión individual y el seguimiento ayudarían a prevenir abusos y evasión fiscal. Los requisitos concretos, incluidos los umbrales aplicables, no quedaron detallados de forma uniforme en las informaciones disponibles.
La propuesta busca atraer inversión y actividades consideradas estratégicas, pero su alcance dependerá de la aprobación legislativa, de las condiciones finales y de las decisiones de cada empresa. Por ahora, el debate enfrenta dos argumentos: si cinco años ofrecen una señal fiscal suficiente para comprometer inversiones de largo plazo y si una posible renovación, junto con otros atractivos de Hong Kong, puede compensar ese límite inicial.