Bombardier anunció una inversión de 270 millones de dólares en Estados Unidos para ampliar sus operaciones y crear 300 empleos. El plan llega pocos días después de que el presidente Donald Trump se retractara de sus amenazas de impedir la actividad de la compañía en el país, donde el fabricante canadiense ya cuenta con miles de trabajadores.
Inversión en cuatro estados y vacantes abiertas
La compañía prevé destinar fondos a proyectos en Kansas, Texas, Indiana y Connecticut. El anuncio se suma a una inversión de 50 millones de dólares en sus operaciones de Wichita, Kansas, comunicada anteriormente.
Bombardier indicó que busca cubrir 500 puestos vacantes en Estados Unidos, además de los 300 empleos que espera generar con sus proyectos de expansión. Según EFE, Texas concentrará 150 de esas nuevas plazas; la empresa también ampliará instalaciones de servicio en Dallas y Connecticut y prevé abrir en noviembre un centro de servicio en Fort Wayne, Indiana.
La empresa emplea a unas 3.500 personas en Estados Unidos, más del 40 % de ellas en Wichita. En esa ciudad, donde estableció su sede estadounidense en 1990 tras adquirir Learjet, tiene alrededor de 1.500 trabajadores.
El cambio de tono de Trump
En septiembre, Trump amenazó con impedir las ventas de aviones de Bombardier en Estados Unidos y sostuvo que la compañía debía fabricarlos en el país para acceder al mercado. También había amenazado en febrero con retirar la certificación de sus aeronaves durante una disputa relacionada con la homologación de aviones de su competidor Gulfstream. Esa última amenaza no se materializó: Transport Canada aprobó finalmente los aparatos.
El lunes, durante un acto en Kansas, Trump dijo que no quería perjudicar a Bombardier una vez que conoció su presencia y sus empleos en el estado. Legisladores de Kansas, incluido el senador republicano Roger Marshall, habían contactado a la Casa Blanca tras las amenazas. El contexto político incluye las elecciones del 3 de noviembre, en las que Marshall afrontaba una contienda reñida, según las coberturas de Reuters y BNN Bloomberg.
El director ejecutivo de Bombardier, Éric Martel, describió las conversaciones con la Administración estadounidense como «constructivas» y dijo que la empresa veía un entorno favorable para seguir invirtiendo. Sus declaraciones expresan la valoración de la compañía; no equivalen a una garantía sobre futuras decisiones políticas o regulatorias.
El alcance económico que comunica la compañía
Bombardier señaló que sus actividades en Estados Unidos sustentaron en 2025 unos 27.200 empleos directos e indirectos y generaron compras a proveedores por 2.800 millones de dólares. La empresa calcula que, con los planes de expansión, el empleo vinculado a sus actividades superará los 33.000 puestos. Se trata de estimaciones de la compañía, no de resultados ya alcanzados.
Para sus operaciones estadounidenses, el anuncio representa una ampliación de capacidad y de contratación. A la vez, la secuencia entre las amenazas y su retirada muestra que las declaraciones políticas sobre acceso al mercado pueden introducir incertidumbre para empresas con operaciones transfronterizas; las fuentes disponibles no detallan cambios regulatorios derivados de este anuncio.