La web, las redes sociales y otros canales digitales pueden ayudar a una clínica a explicar qué servicios presta y cómo contactar con ella. Pero, cuando una comunicación promociona servicios sanitarios, no basta con que resulte atractiva: también debe ser veraz, comprensible y respetuosa con los límites clínicos y normativos. El Real Decreto 1907/1996 forma parte del marco estatal, junto con otras normas y criterios profesionales; además, pueden aplicarse requisitos autonómicos específicos.
Esta lista sirve como revisión editorial antes de publicar. No sustituye la comprobación jurídica o profesional del caso concreto: las obligaciones dependen, entre otros factores, del territorio, el tipo de centro y el servicio anunciado.
Checklist antes de publicar
1. Describe el servicio con precisión
2. Revisa credenciales y afirmaciones
3. Expón beneficios sin crear falsas expectativas
4. Trata testimonios y promociones con prudencia
5. Haz que la llamada a la acción sea clara
6. Comprueba el territorio y el formato
La misma revisión para web y redes sociales
La comunicación sanitaria no se limita a los anuncios pagados. El documento de posición del Colegio de Médicos de Barcelona incluye entre las actividades publicitarias la información difundida en páginas web y otros medios, y señala que las redes sociales han hecho que la promoción sea más dinámica e interactiva. Por eso, conviene revisar tanto una campaña como las publicaciones habituales, los perfiles profesionales y las páginas de servicios.
La conclusión práctica es sencilla: cada mensaje debe permitir entender qué ofrece la clínica sin convertir una posibilidad clínica en una certeza comercial. Antes de publicar, contrasta el contenido con las reglas estatales, autonómicas y profesionales que correspondan a la actividad y al territorio.